Asia en vivo en México
Si conocemos bien que dentro del rock progresivo las aristas de algunas bandas se funden para dar como resultado otra célula de genialidad, no tendremos reproche en adivinar que Asia, la banda progresiva más light del panorama, es una de esas joyas que dan la casualidad y la unión de intereses comunes sin importar los grupos de procedencia. Siendo así, por Asia han desfilado infinidad de músicos de bandas símiles o por lo menos cercanas, en sonido y estética: GTR, Emerson, Lake and Palmer y Yes.
Es por ello que Asia se ha convertido en un fenómeno musical, puesto que mientras su alineación se divide entre varias acepciones, su sonido se mantiene íntegro y sin repetir esquemas. La orientación de Asia es más como un respiradero para las inquietudes pop de los grandes músicos que han pasado por ahí. Desde John Wetton hasta Steve Howe o Carl Palmer, los músicos de Asia han dejado un pedazo de genialidad y virtuosismo que no se comparte con otras bandas. Es decir, mientras cada personaje cuenta una historia en un grupo de categoría y peso, su estancia por Asia guarda el ejemplo de su firma. Ni GTR suena a Asia, ni mucho menos ELP se parece y, de cualquier manera, el caleidoscopio es tan cercano que puede olerse. Tal vez por allí se fragua la hermandad de Asia con el resto de las bandas progresivas, por sus experiencias individuales, mas no por encuadrar un sonido libre y extenso.
De cualquier manera, las odas musicales de Asia dejaron huella en los ochenta, una década posterior a la gloria progresiva, y el patio de juegos pop se convirtió en una enorme maquinaria de éxitos en una década en la que los hits se cocinaban uno por uno, y no más de dos por grupo, cuando bien les iba. “The hit of the moment
