Un buen lugar para comer

En su atmósfera barroca, con papeles picados en el techo, portones de madera y cristal, paredes coloridas, pinturas que evocan recuerdos del México de siempre, salta la nostalgia bohemia, con música de violín y piano, acordes que acompasan el degustar de la comida tradicional.

La sola presentación de los platillos es un agasajo visual. Semanalmente tiene un promedio de 70 platillos diferentes destacando entre ellos, desde 1860, los famosos “CHILES EN NOGADA”, así como “LA SOPA ENFRIJOLADA” o la “PECHUGA RANCHERA CON NATA”.

Fundada en el año de 1860, la HOSTER

Deja tu comentario...

Otras anotaciones relacionadas