El albur: Segunda parte
¿Cuál es el origen del albur mexicano?, algunas teorías apuntan hacia la época de la colonia y aseveran que el albur nace entre hombres de las clases más bajas en la Ciudad de México. Posiblemente se haya creado como una manera de desahogo en una sociedad donde la iglesia Católica y su ética se reflejaban mucho en la vida diaria y donde la censura gubernamental se manifestó en el albur que disfraza una proposición expresamente sexual con juegos de palabras y doble sentidos. El albur fue creado para que los hombres pudieran hablar de sexo sin que nadie los comprendiera y entonces reclamarlos o reprimirlos.
Se dice que el surgimiento del albur nace con la mezcla de la cultura Náhuatl y Española ya que ambas tienen sus antecedentes de picardía. Por una parte existe el caso de los cantos Nahuas que se cantaban en las cortes de los emperadores aztecas. Dice la leyenda que una nación recientemente sometida al imperio de Tenochtitlán compuso un canto mofándose del emperador en el que se hacía referencia a la incapacidad del monarca Tenochca para “conquistarla”, aludiendo a nación recientemente conquistada. Sin embargo, el canto revelaba que a quien no podía conquistar el emperador azteca era a una mujer anciana.
Se dice que al escuchar este canto el emperador se carcajeó tanto que hizo miembro de su corte al cantor que declamó. El canto en cuestión era uno de tantos poemas (o cantos, por que literalmente se cantaban) que era conocidos en tiempos prehispánicos como cuecuechcuicatl (cantos de cosquilleo o picarescos) y que eran de naturaleza sexual (cabe mencionar que los aztecas tenían muy finos poemas eróticos). Esto quiere decir que los aztecas ya conocían el doble sentido y el inuendo sexual. Es más, conocían hasta la mentada de madre, a la cual denominaban como “nantenehua”, que quiere decir, literalmente, mencionar a la madre.
Por el lado Español, se puede recurrir a lo que se cuenta acerca de Fray Servando Teresa de Mier, quien era un fraile Mexicano que el obispado de La Nueva España desterró a España a fines del siglo XVIII por haber ofendido a la virgen de Guadalupe cuando aseguró que los españoles habían inventado las santas apariciones y que los indios, a quien realmente veneraban era a la diosa Tonantzin.
Ya en Europa, Fray Servando escribe sus memorias. Uno de los lugares que describe es Madrid, y esto es lo que dice:
“Casi el día que llegué vi por la calle de Atocha una procesión, y preguntando que era, me dijeron que era la Virgen puta. Y es que como la imagen es hermosa, la asomaba por entre las rejas una alcahueta para atraer parroquianos.”
Dice en otro párrafo:
“El lenguaje del pueblo Madrileño anuncia lo que es, el pueblo mas gótico de España. Una calle se llama de Arranca-culos, otra de Tentetieso, una de Majaderitos Anchos, otra de Majaderitos Angostos. Uno vende leche, y grita: “¿Quién me compra esta leche o esta mierda?” Las mujeres le gritan: “Una docena de huevos: ¿Quién me saca la huevera?”
Al parecer la combinación del doble sentido azteca con el “léxico florido
3 Comentarios en “El albur: Segunda parte”
nececito mas fraces
Diosa Coronada
30 de August de 2006 a las 12:55 pm
Ninguna compilación del albur está completa si se omite el nombre de Chava Flores.
vferick
10 de November de 2006 a las 3:46 pm
pues para mi chava flores la neta no save alburear muy bien para mi los mejores son chaff y queli te los recomiendo

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francisco javier
5 de June de 2006 a las 5:34 pm