Destinos cruzados

Es un explícito homenaje al cine el que hace el realizador italiano Davide Ferrario en su Después de la medianoche, filme al que se le ha endilgado el mote del “nuevo Cinema Paradiso”. Lo que comparte con el filme de Tornatore es esa mirada romántica a los primeros años del cinematógrafo… y nada más. Aquí el protagonista es el custodio del Museo Nacional de Cine ubicado en Turín, Italia.

Martino (Giorgio Pasotti), el héroe, vive en un mundo de ensueño creado por referencias fílmicas del cine silente (de hecho, está haciendo un corto en el que combina imágenes con nuevas tomas de la ciudad. Su forma de vida y su casa están inspirados en la figura de Buster Keaton (a quien está dedicada la cinta). Sin embargo, la burbuja empieza a reventar cuando Amanda (Francesca Inaudi), una mujer que vende hamburguesas y a quien le ha echado el ojo, le pide asilo en el museo al encontrarse con broncas con la ley.

Mientras su novio Angelo (Fabio Troyano), un ladrón de coches, busca la manera de sacarla del aprieto, ella y Martino se enamoran, aunque sigue queriendo a Angelo, lo que redunda en una especie de trío en homenaje del clásico Jules et Jim, de Truffaut.

Después de la medianoche
Italia, 2004
Dir. Davide Ferrario
Con Giorgio Pasotti, Francesca Inaudi y Fabio Troyano