Xochicalco: luz y sonido
Las hogueras que atizaron las noches de Xochicalco se extinguieron, pasaron de moda alrededor del año 900 d.C. cuando la que fuera ciudad fortaleza del altiplano central mesoamericano se fue al olvido. Hoy vuelven a prenderse, artificiales, con tecnología de punta que incluye un cañón de luz al estilo premier de Hollywood.
Se buscan turistas para Xochicalco, parecen gritar. Los púrpuras, verdes, azules y rosas de las 11 luminarias que develan los restos de la zona arqueológica llegan hasta la breve explanada que, al otro lado del monte, se abre como una atalaya a un costado del museo de sitio, paradójicamente concebido hace una década como un recinto ecológico donde todo funcionaría a partir de energía solar. Porque si algo sobra en Xochicalco es sol.
Pero también está durante la noche la Noche, a la que hay que tapar con algo más que silencio y oscuridad. Hágase entonces la luz y más de un centenar de paseantes de Cuernavaca y Distrito Federal aplaudieron el sábado de la semana pasada el espectáculo presentado de manera previa a la inauguración oficial, sentados en un sillerío improvisado sobre los pastos. No saben de las críticas por la presunta comercialización del patrimonio nacional.
Dos voces se escuchan, una femenina y otra masculina, y cuentan el auge y caída de Xochicalco a través del equipo de sonido sincronizado por el cerebro electrónico Escient y Elektralite con la fiesta de las luminarias.
Antes, “la guía estrella” del museo, Laura Amador, había llevado a los turistas culturales a recorrer parte de lo que nos quedó del acervo de una civilización precolombina que tenía fascinación por los felinos. Les explicó la geografía y la influencia de los xochicalcas, de cuyas facciones sólo se pueden sacar algunas conjeturas.
Para eso pagaron su tour de fin de semana, aunque no puedan acercarse a la zona de pirámides y calzadas prehispánicas, el boleto no lo incluye, ni siquiera si se adquiere mediante un paquete por más de 2 mil pesos, hotel y traslados incluidos. El puro boleto de acceso al museo cuesta al público en general 150 pesos.
Hoy se inauguran oficialmente las visitas. Hoy, que por una decisión del gobierno federal, también empieza el primer fin de semana de tres días de nuestra historia. Dice Marco Antonio Santos, director de la zona arqueológica, que no habrá banquetes o shows musicales privados como el de Elton John en el Museo Nacional de Historia del Castillo de Chapultepec que organizó Marta Sahagún, la esposa del presidente Vicente Fox. Dice que Xochicalco no será otro Tajín como el del ex gobernador Miguel Alemán. Dice que sólo habrá más cultura.
