2 de julio ¿no se olvida?

A pocos días de que se cumpla un año de la mengambrea que hubo en las pasadas elecciones de 2006, me encuentro con una reseña de Don Vito en apuntes México, acerca del libro de Carlos Tello 2 de julio. Aquí les presento la nota a ver qué opinan y de pasada hasta pueden leerse el libro que se ve muy interesante, para mantener fresca nuestra memoria.

9789703703159.jpgUna de mis principales críticas a la sociedad mexicana es nuestra falta de memoria. Muy rápido se nos olvidan las cosas. A diferencia de otros países, en México olvidamos muy rápido, y por ende perdonamos muy fácil. Quien sabe, tal vez es algo en nuestros genes, pero las historias de la esposa abnegada y golpeada que jamás deja a su marido me hacen considerar seriamente que este puede ser el caso. Pero no creo que como mexicanos tengamos esa capacidad de retener los eventos del pasado, “el que no tenga memoria, que se haga una de papel” decía el poeta. Para los políticos esto es siempre una gran ventaja (Imaz, Bejarano, Salinas, Fox, el Gober precioso, etc).

Carlos Tello nos da una herramienta útil para no olvidar y entender más a fondo que fue lo que pasó el 2 de Julio del 2006 en México. Este libro, que no deja de ser una buena compilación de la cobertura de lo que paso ese día, filtra toda la paja de la información necesaria para empezar a entender uno de los eventos más importantes del nuevo sexenio. No es ni un análisis, ni un estudio de las elecciones. Es simple y llanamente una recapitulación, hora por hora de lo sucedido ese día. A través de varias entrevistas y después de revisar cientos o miles de artículos producidos sobre el 2 de julio, Tello logra contar de manera muy fluida como se vivió la jornada electoral. Es más, el libro logra mostrar como hasta antes de las 2pm todo el mundo pensaba que López Obrador lograría la victoria pero que todas las encuestas del día anterior ya empezaban a mostrar un virtual empate. Por mucho que se diga o se haya dicho, al recapitular las últimas encuestas antes de la elección y como fueron dándose los conteos rápidos y encuestas de salida, queda claro que el triunfo del peje empezaba a tambalearse y las teorías del complo(t) eran difíciles de mantener. ¿Cómo es posible que las encuestas mostraran, todas, la misma tendencia que el PREP y el conteo rápido? ¿A poco el fraude se dio desde los mismos votantes? Es una pregunta.

Hasta las 2pm, el libro gira en torno a la tranquilidad que se sentía por la victoria inminente de López Obrador. Durante un par de horas, de las 2pm a las 6pm cuando empiezan a salir las primeras encuestas esta calma cambia, no por el nerviosismo de la posible victoria de Calderón sino por la incertidumbre de un virtual empate. Ya por la noche, vemos como Televisa y la familia Slim muestran esa estrecha relación con ambos candidatos. Mención especial merece el recuento de un Bernardo Gómez, vicepresidente ejecutivo de Televisa, muy cercano a AMLO ofreciéndole el secreto mejor guardado de Televisa: los resultados de la encuesta de Mitofsky, y como desde la UNAM se empieza a conjurar el plan de un interinato con el visto bueno de Carlos Slim y que dependía del apoyo de Francisco Gíl para la tranquilidad de los mercados. Lo que queda claro de leer ese par de horas es lo cerca que estuvo México del peligro, y no me refiero a AMLO, sino a esa camarilla que está dispuesta a todo con tal de mantenerse en el status quo. Como bien lo dice Raúl Trejo de Crónica “Peor aún fue la postura de quienes, después del 2 de julio, apostaron a la anulación de las elecciones con el propósito de que se formara un gobierno interino. Cuando después de las elecciones leímos acerca de esa posibilidad creímos que se trataba de un desvarío sensacionalista en algunas columnas de infidencias políticas. Ahora que (el libro de Tello Díaz) ofrece nombres y presuntos beneficiarios de aquella maniobra, que no ha sido desmentida y en la que habrían participado algunos importantísimos funcionarios universitarios, la ofuscación y la inescrupulosidad en la vida pública mexicana se han extendido mucho más de lo que hubiéramos pensado.

El libro concluye con una revelación al contar como AMLO, rodeado de su grupo más cercano, admitió la derrota. Estas dos páginas dan al libro la mayor publicidad ya que, después de más de 150 páginas excelentemente documentadas y citadas, el autor decide reservarse el derecho de la cita. ¿Es verdad lo que dijo AMLO? ¿Realmente sucedió ese “perdí”?. Es difícil creer que AMLO se haya permitido tal error. La decisión de no revelar su fuente aunado a que es, según el autor, una fuente indirecta levanta todas las suspicacias al respecto. Creo que el libro cayó en el error de tratar de ser más de lo que daba. De casi lograr ser una excelente reseña de cómo se vivió ese día en lo más intimo de los cuatro cuartos más vigilados ese día, el libro pasó a ser un intento de parte acusatoria. Para mi, el gran error es que el autor por un breve momento trata de hacernos condenar en vez de darnos la información y dejarnos hacer nuestro propio juicio sobre lo sucedido. Creo que perdió más de lo que ganó al incluir esa cita. La verdad tiene un valor en tanto que pueda ser comprobada, de lo contrario, corre el riesgo de convertirse en un simple rumor. ¿Es posible que AMLO lo haya dicho? Sí. ¿Es probable que lo hiciera? No. De cualquier forma, la historia está escrita y recopilada, al menos gran parte en este libro, para que no se nos olvide. Este libro nos ayuda a aclarar el camino y nos muestra “las pobrezas de nuestras elites políticas”.

Deja tu comentario...

Otras anotaciones relacionadas