Hipertiroidismo e hipotiroidismo

tiroidesLa tiroides es una glándula endocrina, situada justo debajo de la manzana de Adán junto al cartílago tiroides y sobre la tráquea. Cumple una función esencial en nuestro organismo pues regula el metabolismo del cuerpo, es productora de proteínas y regula la sensibilidad del cuerpo a otras hormonas. Por lo tanto, un mal funcionamiento de dicha glándula dará siempre lugar a diversos problemas que nos obligarán a seguir un tratamiento.

Las dos alteraciones mas frecuentes en su funcionamiento son el hipertiroidismo y el hipotiroidismo, habitual sobre todo en mujeres mayores de 50 años.

El hipotiroidismo surge a consecuencia de una disminución notable de la actividad de la glándula tiroides, que no produce la cantidad suficiente de determinadas hormonas. El hipotiroidismo modifica el equilibrio normal de las reacciones químicas en el cuerpo, pero no provoca síntomas en sus primeras fases. Basta una simple prueba de sangre para determinar este problema de tiroides cuyo tratamiento se suele realizar con hormonas tiroideas sintéticas.

Los síntomas de hipotiroidismo pueden incluir:

Fatiga.
Intolerancia al frío.
Perdida de apetito.
Aumento de peso.
Presión sanguínea elevada
Reducción de la sudoración que puede provocar sequedad de la piel y uñas quebradizas.
Cabello mas fino, o mas grueso, y seco.
Dificultad para concentrarse y problemas de memoria.
Congestión.
Habla y movimientos mas lentos.
Menstruación mas frecuente y acompañada de mas molestias.
Dolores musculares y de articulaciones.
Depresión.

Los síntomas de hipertiroidismo, que es el aumento de actividad por encima de lo normal de la glándula tiroides, pueden variar en función de la edad de la persona afectada. Los jóvenes muestran un aumento en la frecuencia cardiaca y la presión sanguínea, ritmo cardíaco irregular, extrema sudoración, temblores, nerviosismo, ansiedad, insomnio, aumento del apetito y pérdida de peso. Las personas mayores que sufren hipertiroidismo experimentan debilidad, somnolencia, confusión, abatimiento y depresión. Otros síntomas externos y visibles de hipertiroidismo son los ojos saltones y el bocio, que aparece por el aumento de tamaño de la glándula tiroides.

Los síntomas de hipertiroidismo son en general los siguientes:
Aumento de la frecuencia cardíaca y de la presión sanguínea.
Sudoración extrema.
Nerviosismo y ansiedad.
Insomnio.
Aumento del apetito y perdida de peso.
Sensibilidad al calor.
Adelgazamiento de la piel.
Sensación de calor.
Cabello fino y quebradizo.
Debilidad muscular.
Problemas de la vista.
Irregularidad menstrual.
Frecuentes evacuaciones intestinales.

Si te han diagnosticado hipertiroidismo o hipotiroidismo debes seguir siempre las indicaciones y medicación prescrita por tu doctor para corregir el problema de tiroides, pero puedes complementar dicha medicación con diferentes remedios alternativos naturales perfectamente compatibles.

Post extraído de: naturasapiens

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