Caín, la nueva obra de Saramago
El escritor portugués José Saramago presentó hoy su reciente y polémica obra Caín, y explicó que el revuelo que se armó en torno a su publicación se debió a que “se buscaron dobles lecturas donde no las hay”. La obra, que se edita simultáneamente en España y Latinoamérica, hace una cruda a la par que humorística parodia del gobierno del Cielo y asegura que la historia bíblica fue escrita por un Dios cruel e irresponsable.
“El mayor problema, la mayor acusación que se me hizo, fue que hice una lectura literal de la Biblia, en lugar de una lectura simbólica”, explicó el premio Nobel, “Su literalidad es lo que es: un horror”, añadió. Saramago pidió que no se busquen dobles lecturas donde no las hay. “Cuando digo que Dios no es de fiar, parece que estoy diciendo algo que no se puede decir, pero yo lo demuestro”, lo que argumentó con la quema de Sodoma. “Está ahí, está en la Biblia”, dijo. “Dios aceptó el sacrificio de Abel y rechazó, con la crueldad que sólo Dios puede tener, el sacrificio de Caín. ¿Qué diablo de Dios es éste que para enaltecer a Abel desprecia a Caín?”, se preguntó el escritor.
En referencia al revuelo que se organizó con la publicación de Caín, Saramago dijo que “hay un aborregamiento en la sociedad actual que llega a extremos inconcebibles”(con lo cual concuerdo).
“Si la lectura es simbólica, cada uno es libre de interpretar, sí, pero no tanto, no de cambiar lo que está por otra cosa”, dijo. Añadió que es lógico que una institución como la Iglesia Católica no admita “que le quiten su tranquilidad milenaria”.
Saramago explicó que no sólo la Iglesia Católica criticó su obra, “sino también la extrema derecha política atacó el libro en los peores tonos. Un libro que aún no habían leído o que habían interpretado según sus entendederas”, estableció el autor. “La razón de escribir, en el fondo, no es más que esa: escribir”, expuso. Asimismo comentó que “No escribo para agradar, tampoco para desagradar. Escribo para desasosegar. Me gustaría que todos mis libros fueran considerados como libros del desasosiego”.
En la obra, Saramago sigue los pasos de Caín y es ahí donde encuentra la guía para mostrarle al lector algunos de los episodios más significativos del Antiguo Testamento, como una continuación de lo empezado con “El evangelio según Jesucristo”.
José Saramago dijo esperar que “Caín” tenga una aceptación similar en España a la que tuvo en Portugal, donde en dos semanas desde su lanzamiento ya se vendieron 250 mil ejemplares.
Acerca de si cree que en España el libro levantará tantas ampollas como en Portugal, Saramago dijo: “No busquéis hematomas, tengo la piel dura. No sé qué va a pasar aquí, algo ocurrirá, pero no creo que con la furia que ocurrió en mi país”.
El escritor, que no acostumbra a desvelar proyectos futuros, quiso hacer una excepción y explicó que en su próxima obra, en la que ya trabaja, se pregunta por qué no hay huelgas en la industria del armamento. Según explicó Saramago, su próximo libro es una reflexión acerca de quienes fabrican las armas, quienes en el momento de realizarlas saben que están destinadas a matar personas.
“La tradición nos está enseñando día a día que la vida no tiene ninguna importancia. No estoy tratando de salvar a la humanidad. Que se dejen desasosegar profundamente, eso es lo que me interesa a mí”, explicó el autor.
Interrogado acerca de si existe incompatibilidad entre ser católico y estar de acuerdo con él, Saramago dijo que no, “porque no estoy negando nada”. “En el terreno de la creencia, de la fe, yo no me meto, yo lo respeto”, añadió.
“Nadie ha vuelto de la muerte para decirme si hay una vida futura. Yo no acepto que la Iglesia me diga que si cometo pecados voy al infierno. Fuimos nosotros quienes inventamos a Dios a nuestra imagen y semejanza, y por eso Dios es tan cruel”, concluyó.
En Caín, José Saramago, a través de la ironía, vuelca una visión de los hechos bíblicos madurada con los años, los libros y las experiencias. Una visión crítica y que cuestiona, que tiene en la injusticia y el dolor humano su razonamiento.
Vía | El Universal
Un comentario en “Caín, la nueva obra de Saramago”
Se tiene que ver cúal es la dirección de la provocación, pues siempre que un escritor ateo publica este tipo de libros habla con mucho desprecio de la religión, sin respetar a los creyentes que siguen siendo muchos a pesar de los perversos esfuerzos de Saramago. Yo me pregunto ¿si el mismo Nietszche y Marx, no desde la ficción sino desde la filosofía no pudieron lograr su cometido de evitar que hubiese creyentes, que poder tendría Saramago en este sentido?
Saramago es monotemático, no puede ocultar su odio anti católico que es su principal motivación. Parece que este escritor no superara un trauma de su niñez al respecto y rumiara en el mal hasta regoderase de ello.
Podría Saramago ser tan atrevido de criticar al Islam, claro que esta religión tampoco se lo merece.
Si fuera original no tendría porque atacar a la religión establecida más difundida del mundo, más bien podría cambiar de referentes, sin embargo opta por lo más fácil: todo aquél que se suba al carro de la ofensa al cristianismo desgraciadamente sigue llamando la atención.
Esta publicación de Saramago es de la misma calidad que el código da vinci de dan brown, escritos de odio prescindibles.
Felizmente este tipo de autores no logra calar en las mentes fuertes.

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Esculapio
16 de November de 2009 a las 11:05 pm